
Olmes García convirtió la pasión por el café, la innovación en los procesos de fermentación y el trabajo familiar en protagonistas de una historia que puso los ojos de la industria internacional sobre los cafés especiales de Caldas. Su logro en Cafés de Colombia Expo 2026 es también una invitación a creer en el potencial del campo y en el futuro de las familias cafeteras.
En San José, un municipio del occidente de Caldas, el café es mucho más que un cultivo: es una tradición que se transforma con conocimiento, innovación y perseverancia. Allí, entre las montañas cafeteras, Olmes García ha construido un camino que hoy tiene un nuevo capítulo para contar. Su nombre quedó ligado a uno de los momentos más destacados de su trayectoria: la venta de una libra de su café por US $420 dólares durante la subasta de Cafés de Colombia Expo 2026, una cifra que representa el reconocimiento a la calidad y al trabajo detrás de cada grano.
Pero detrás de ese precio hay una historia que no comenzó en una feria internacional, sino en la finca, con años de aprendizaje, dificultades y decisiones que pusieron a prueba su confianza en el negocio cafetero.
Días después de aquella experiencia, y con la emoción más serena, García compartió en el espacio radial Por los Caminos de Caldas del Comité de Cafeteros de Caldas lo que significa este resultado para él, su familia y los productores del departamento.
“Creo que aquí empieza un nuevo camino para Caldas, para los cafeteros de San José y para el departamento. Pudimos demostrar que Caldas sigue siendo pionero en el tema de los cafés especiales en el país y que ese renombre no lo podemos dejar perder por nada del mundo”, expresó.
Sus palabras reflejan que el logro va más allá de una cifra. Para este caficultor, la subasta fue una oportunidad para demostrar que en las montañas de Caldas existe el talento necesario para competir en mercados cada vez más exigentes, donde la calidad, la diferenciación y la innovación abren nuevas posibilidades de negocio.
Una historia que también se cultiva en familia
En el camino de Olmes García hay un protagonista fundamental: su hijo Esteban, ingeniero de sistemas, quien ha encontrado en el café un espacio para explorar conocimientos, desarrollar habilidades y aportar nuevas ideas.
Durante el proceso que permitió obtener el café subastado, Esteban estuvo especialmente pendiente de la fermentación, una etapa que exige seguimiento cuidadoso para alcanzar las características deseadas y mantener la consistencia entre los diferentes lotes.
Aunque su experiencia profesional tiene otro punto de partida, el joven se ha involucrado en el mundo cafetero con curiosidad y disposición para aprender. La participación en Cafés de Colombia Expo le permitió conocer de cerca la dinámica de la industria, intercambiar ideas y descubrir nuevas oportunidades alrededor de un producto que conecta el campo con los mercados.