
La caficultura de Caldas reafirma su dinamismo y capacidad de transformación. En un ejercicio de transparencia y cercanía con el territorio, la Dirección Ejecutiva del Comité de Cafeteros de Caldas presentó ante productores de las zonas Occidente y Centro el Informe de Gestión correspondiente a 2025, así como los avances que ya marcan el rumbo del 2026.
El encuentro, desarrollado en el marco de las Giras de Dirección, se convirtió en un espacio de diálogo directo con los caficultores, quienes no solo conocieron las cifras, sino que también analizaron los retos y oportunidades del sector en cada subregión.
En la zona Occidente, los números hablan de una caficultura robusta y en constante evolución. Allí, 9.785 caficultores sostienen el tejido productivo sobre 14.299 hectáreas sembradas en café, distribuidas en 12.876 fincas. Se trata de un modelo productivo joven, con una edad promedio de 5,2 años, lo que refleja un esfuerzo sostenido por la renovación y la competitividad.
Ese proceso se evidencia en las 1.948 hectáreas renovadas y en más de 12.523 hectáreas de café tecnificado joven, indicadores que muestran una apuesta decidida por la productividad y la calidad. Municipios como Anserma, Riosucio, Supía, Marmato, Viterbo, Belalcázar y San José fueron escenario de este balance, donde se destacó que detrás de cada cifra hay familias, historias y un compromiso firme con el futuro del café.
Por su parte, en la zona Centro, la gestión se traduce en inversión concreta y articulación institucional. Durante 2025, se ejecutaron recursos por $9.464.675.480, impactando directamente a caficultores de Manizales, Chinchiná, Villamaría, Neira, Palestina y Risaralda. Esta inversión ha permitido fortalecer diferentes frentes estratégicos del sector.
En este espacio, cada área del Comité presentó un informe detallado que dio cuenta del estado actual de la caficultura. El Servicio de Extensión, la infraestructura, la educación, los proyectos productivos, el área comercial, la gestión jurídica y la coordinación gremial evidenciaron un trabajo articulado orientado a mejorar las condiciones de los productores.
Uno de los aspectos más relevantes fue la participación activa de los caficultores, quienes siguieron de cerca cada presentación, tomando nota de las ejecuciones, avances y desafíos. Este ejercicio no solo fortalece la confianza institucional, sino que consolida una caficultura basada en la transparencia, la planificación y el trabajo conjunto.
El balance general deja claro que Caldas no detiene su marcha. Con una caficultura joven en expansión en el Occidente y una gestión sólida en inversión y articulación en el Centro, el departamento continúa posicionándose como referente de calidad, innovación y sostenibilidad en el país.
